En la lucha contra el cáncer, la diabetes,
las enfermedades del corazón y los ataques
al cerebro, quizá la mejor arma a su disposición
no es otra cosa que un tenedor.
Llevar una dieta saludable es una de las mejores
maneras de mantener la salud. Tal vez usted tenga
historia familiar de cáncer, diabetes, enfermedad
del corazón o ataque al cerebro. O tal vez
no. Pero de todas maneras, lo que usted come, y cuánto,
tiene mucho que ver con su nivel de riesgo. De hecho,
si usted ya se encuentra entre los muchos estadounidenses
que no fuman, el comer bien - así como hacer
actividad física y mantenerse en un peso adecuado – es
su mejor defensa contra las enfermedades.
Las siguientes recomendaciones de la Sociedad Americana
del Cáncer, la Asociación Americana
de la Diabetes, y la Asociación Americana
del Corazón, pueden formar la base de una
mejor dieta, y mejor salud:
Haga elecciones saludables
Consuma al menos cinco porciones de frutas y verduras
cada día
- Si “cinco” le parece
mucho, recuerde que el verdadero tamaño
de las porciones suele ser menor que lo imaginado.
- Rebanada de fruta, de tamaño mediano.
- ¼ taza de fruta seca
- ½ taza de fruta cortada, enlatada
o congelada
- 6 onzas de jugo “100%” de
fruta o verdura
- ½ taza de verduras cortadas, enlatadas
o congeladas
- 1 taza de verduras de hoja
- Por lo general,
las frutas y verduras de color
intenso son las más nutritivas.
Escoja
los granos integrales sobre los granos
y azucares refinados.
- Escoja arroz, pan,
pasta y cereales de grano integral.
- Si el “trigo
integral” es primero en
la lista de ingredientes, el producto es de grano
integral.
- Limite el consumo de carbohidratos refinados,
incluyendo el pan dulce, cereales endulzados, refrescos
y
otros alimentos altos en azúcar.
Use las
grasas más saludables, evite las
no saludables.
- Escoja grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas,
como aceite de oliva, canola, y cacahuate.
- Evite
la grasa trans, la cual se encuentra en varios
tipos de margarina y productos horneados.
- Limite
el consumo de grasas saturadas y colesterol en
carne y productos lácteos.
- Elija cortes magros de carne (busque cortes
del “cuarto trasero” o “de
lomo”).
- Recorte la grasa en exceso de la carne.
- Elija
productos lácteos bajos en grasa o sin
grasa.
- Elija aves, pescado y frijoles como alternativas
a la carne de res, cordero y cerdo.
- Agregue
aguacates y nueces a su dieta. (Pero con moderación: éstos
son altos en grasas saludables, pero también altos en
calorías).
Cuide el
tamaño de las porciones
Sin duda alguna, el tamaño de nuestras porciones
crece cada vez más. Por desgracia, también
crece el tamaño de nuestras cinturas. Por
eso es importante reducir el total de calorías
diarias consumidas.
- Estas descripciones le ayudarán a conocer
el tamaño de una porción “normal”:
- Media
taza de verduras o frutas tiene el tamaño
aproximado de su puño.
- Una manzana mediana
tiene el tamaño de una
pelota de béisbol.
- Una porción
de tres onzas de carne, pescado, o ave, tiene
el tamaño de una baraja
de naipes.
- Un “bagel” tiene el
tamaño
de un disco de hockey.
- 1.5 onzas de queso sin
o bajo en grasa tienen el tamaño de
un par de dados.
- Una cuchara grande de crema de cacahuate
tiene el tamaño de la punta de su pulgar.
- ¿Va a comer fuera? Recuerde que las porciones
en los restaurantes son entre dos y tres veces más
grandes que una porción regular.
- Comparta
su plato principal con un amigo, y llévese
el resto para comer el día
siguiente
- Considere pedir una entrada y sopa o
ensalada en vez de un plato principal.
- En casa, sirva porciones de un tamaño apropiado,
y guarde el resto como sobras. No coma directamente
de una bolsa o envase; piense en comprar comida envasada
en porciones individuales para controlar su nivel
de consumo. Al cenar, sirva comida en platos más
pequeños que lo normal.
Escoja los alimentos que le ayuden a mantener
un peso adecuado
No sólo hay que
cuidar el tamaño de
las porciones. También, es importante sustituir
alimentos bajos en calorías por los de alto
contenido calórico.
- Como alternativas a las papas fritas, hamburguesas
con queso, pizza, helados, donas y otros dulces,
pruebe verduras, frutas, productos lácteos
bajos en grasa, carne magra, queso bajo en grasa,
granos integrales, y alimentos con menos azúcar.
- Al
preparar comida horneada, salsas y sopas, use leche
evaporada (desnatada o entera) en lugar de
la crema alta en grasa.
- Si una receta incluye crema
agria o mayonesa, considere usar yogur sin grasa
o bajo en grasa como alternativa.
Use requesón de grasa reducida en lugar
de queso ricota. Como alternativa a la crema o “half
and half,” use un puré de papa cocida,
cebolla, y apio para formar la base de sopas.
- El
queso fuerte aporta más sabor. Así se
puede usar menos, y eliminar grasa.
- Escoja yogur
o productos lácteos sin azúcar
o saborizantes agregados. Para más sabor,
mezclarles fruta fresca.
- Se puede limitar la grasa
total usando métodos
de cocción como hornear, asar a la parilla/a
fuego lento, cocer al vapor, o hervir. Evite freír
y sofreír con alta cantidad de aceite, mantequilla
o margarina. Para saltear la carne, use “espray” para
cocinar, caldo o agua.
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