Los médicos tienen tres papeles
importantes en el mantenimiento de nuestra salud:
- nos
ayudan a prevenir las enfermedades
- nos ayudan a
detectar las enfermedades
- tratan las enfermedades
Por desgracia, algunas personas visitan al médico
sólo al sentirse enfermas. Al no visitar a sus
médicos regularmente, estas personas pierden
oportunidades claves de evitar las enfermedades, o
de detectarlas temprano, cuando se pueden tratar más
eficazmente.
Más vale prevenir que curar...
Para
sentirse mejor, vivir más, y reducir el
riesgo de enfermedades, recuerde las siguientes
recomendaciones:
- no fumar (o dejar de fumar)
- elegir alimentos saludables
- hacer suficiente actividad
física
- mantenerse en un peso adecuado
Ciertos tipos de
cáncer, diabetes, enfermedades
del corazón y ataques al cerebro, tienen raíces
genéticas, o sea vienen de familia. Por eso,
durante su próxima consulta, hable con su médico
sobre su historia familiar de salud. Al enterarse de
las enfermedades que han afectado a sus familiares
más cercanos, el médico puede recomendarle
medidas específicas de prevención. Valen
también las pruebas de detección...
Con las pruebas de detección, es posible identificar
trastornos de salud en una etapa temprana, antes de
que se haya presentado cualquier síntoma. Detectadas
precozmente, las enfermedades se pueden tratar más
eficazmente, más fácilmente, y con
menos efectos secundarios. A usted le planteamos tres preguntas:
- ¿Cuáles exámenes de detección
debería hacerse?
- ¿A partir de qué edad?
- ¿Y con qué frecuencia?
Si no puede
contestar estas preguntas, debería
consultar con su médico ahora mismo. Asegúrese de preguntarle a su médico
acerca de los exámenes de detección recomendados
por la Sociedad Americana del Cáncer, La Asociación
Americana de la Diabetes, y la Asociación Americana
del Corazón. Se recomiendan los siguientes exámenes
para las personas de riesgo normal.
Medición de la presión arterial: Realizarla en cada consulta médica
de rutina.
Índice de masa corporal (BMI):
Verificarlo en cada consulta médica
de rutina.
Examen clínico de los senos (CBE)
y mamografía: Realizarlo cada tres
años, hasta los 40 años de
edad; y a partir de entonces, cada año,
con su mamograma.
Prueba de Papanicolaou: Realizarla anualmente,
desde los 20 hasta los 30 años de
edad; y cada uno a tres años, a
partir de los 30 años de edad, dependiendo
del tipo de prueba y de los resultados
en el pasado.
Examen de colesterol: Realizar las pruebas
correspondientes cada cinco años,
a partir de los 20 años de edad.
Prueba de glucosa (azúcar) en la
sangre: Realizarla en ayunas, cada tres
años, a partir de los 45 años
de edad.
Examen de detección de cáncer
de colon: Dependiendo del tipo de prueba,
realizarlo cada uno a diez años,
a partir de los 50 años de edad.
Examen de próstata: A partir de
los 50 años de edad, consulte con
su médico acerca de las ventajas
y desventajas de este examen.
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